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Diva, diva… pero cosía

Martha Patricia Montero

Así probablemente podría titularse esta fotografía de la flemática Dolores del Río, quien mirando a lo lejos posa en una actitud apacible –mientras cose y sus pequeños carretes de hilo están al alcance de su mano–  en un bello rincón de su rancho La Escondida, en lo que en ese año de 1951 era aún un Coyoacán pueblerino, algo retirado del bullir del centro de la capital mexicana.

Con un quexquemétl que acentúa su sencilla dignidad, y que ya en el interior de su casa, con otro atuendo y un exquisito juego de aretes, anillos, collares y pulseras, la hará lucir cosmopolita y sofisticada, permite que Tomás Montero Torres le haga varios retratos para La Revista de Revistas, el Semanario Nacional, donde lucirá fabulosa en la portada del 8 de julio de ese año, con magnífico y sensual traje de noche, de tela sedosa y amarilla.

Varios rollos se emplearían en esta sesión, tanto en blanco y negro como a color, pero sólo 5 imágenes se publicarían en total.

¡Que diferente se ve luciendo su atuendo frente al espejo, sin el acento del color! De acuerdo con el crítico e impulsor de la fotografía de aquellos tiempos,  Antonio Rodríguez, Tomás Montero fue varias veces a Estados Unidos “para estudiar diversos problemas de la técnica, y fue de los primeros en introducir en México la fotografía a color y el Flexicrom”. De ahí que su colaboración para Revista de Revistas haya sido tan fructífera.

Cabe notar que, en la descripción minuciosa que se hace de la casa de la gran diva mexicana, resalta la mención de la biblioteca, donde además de libros de gran valor “destacan figuras de barro de arte indígena que Diego Rivera obsequió a la artista cinematográfica” y donde también hay “objetos de plata mexicana”. El manifiesto interés de los hacedores de la imagen de México de aquellos años por valorar las raíces y el arte que nos distinguen, y que buena falta haría retomar en estos tiempos, donde la paloma adquiere otro significado al de aquel que leemos en la imagen de Dolores del Río sosteniendo una en sus manos.

Durangueña de facciones recias, porta un curioso vestido para volver a posar en el jardín junto con uno de sus perros y una efigie que la inmortaliza. Tres son entonces los rostros que nos miran, perpetuando el encuentro a más de 60 años de distancia…

Trayectoria singular, iniciada en Estados Unidos un poco a broma, donde se consolidó en el cine mudo y transitó con rimbombantes éxitos al cine sonoro; para luego retornar a México triunfadora y eterna. Patria que la recibe amorosamente, con proyectos estelares a cargo de otros grandes del cine mexicano –Roberto Gavaldón y Emilio el Indio Fernández– donde demostrará con su talento y carisma que la juventud es un estado de gracia, pero no el condicionante para volverse el ideal soñado de un sinfín de corazones…

Ella encarna la universalidad de la imagen cinematográfica, porta el mundo en sus estolas y en la actitud para desenvolverse dentro y fuera de escena.  Impacta por su belleza y garbo, sin duda, pero también por haber franqueado numerosas fronteras: territoriales, idiomáticas e incluso la de los estereotipos femeninos de esos lustros, que permitían el desenvolvimiento de las mujeres en otras esferas profesionales siempre y cuando no perdieran las dotes propias de su género… ¡como coser!

 

Hoy que es un día dedicado internacionalmente a la mujer, tomemos estas imágenes de Dolores del Río como un homenaje a su persona, y como un bello pretexto para reflexionar en aquello que es esencia y lo que es imposición social en y para la mujer.

17 Comentarios en “Diva, diva… pero cosía”

  1. Que sencillez de mujer muestra las imágenes capturada por la lente de Don Tomás Montero.

    Increíble las fotografías. En esta sesión de fotos nos ha permitido ver el otro rostro de mujer de Doña Dolores Del Río.

    Gracias por compartir las imágenes.
    Saludos!
    ito

  2. ¡Hermosas fotografías!
    Qué diferentes lucen antes y después de ser editadas dentro de la revista. Las 4 que acompañan el texto parecen tener el propósito de resumir quién era ella en la intimidad del hogar; en cambio, la de portada nos presenta de lleno su faz de diva.
    Saludos

  3. Yo no soy muy fan de Pedro Infante pero esas imágenes fueron nostálgicas además, pero estas que están colocando me llenan la panza de mariposas excelente trabajo

  4. Que trabajo de restauración tan fabuloso! al compararlo con las publicaciones originales se puede entender lo que ha implicado el rescate.

    Felicidades al equipo por algo tan bien logrado!!!

  5. Audaz, bella, elegante…así era Dolores del Río.Su presencia inundando de luz cada lugar que visitaba.
    La imagen de mujer fuerte es delicadamente contrarrestada con otras en la se que se le ve cosiendo o leyendo pacíficamente en su sala.
    Ricos y fuertes contrastes que retrata Tomás Montero Torres pero que , a su vez, son el reflejo de una sociedad en transición

  6. Qué hermosa mujer, no cabe duda. La elegancia natural de una persona sencilla sin ningún intento de sobresalir por encima de nadie. Qué mujer!

  7. Felicidades, por su trabajo de rescate, a las nietas de Don Tomás Montero en este Día Internacional de la Mujer.

  8. Amiga, excelente trabajo de restauración y Dolores del Rio hermosa como siempre se le ha recordado.

    Los perros que se ven son:
    el pequeño, recostado junto a ella y parado mientras cose es un French Poodle.
    El que posa junto a ella y a su busto, en el jardín es un “moloso” pero difícil de distinguir.

    Se sabe que tanto ella como el “Indio” Fernandez fueron criadores de Bull Terrier Inglés pero no sale con alguno en las fotografías.

    Saludos y muchas felicidades

  9. Me encantaron las fotos y la reseña del reportaje gráfico que realizo Tomas Montero, que privilegio tener estas imágenes. Felicidades!

  10. Es la diva mexicana que más admiro, y de la que me siento tan orgulloso, siempre respetó sus raíces, incluso en aquellas fiestas y eventos mundanos se le veía portar con elegancia esos bellos atuendos mexicanos que atraían la atención de todas las estrellas.

    Internacionalmente era reconocida como una gran y total dama. Fué el amor platónico de los grandes, todos los diseñadores adoraban y deseaban vestirla, pues consideraban que era la mujer mas completa que habían visto;

    El angel azul se atrevió a decir que era la artista mas bella del mundo, mas que la Garbo. Siempre se distinguó y nunca necesitó llamar la atención, ella la llamaba solo con su sencillez y maneras.

    Lo que si me llama la atención de las fotos, es que en donde aparece en el jardín con su perro al lado del busto, pues éste se parece más al perro que a ella jejeje!!!

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